EL BLOG

 

    El blog que hoy me complazco en presentar y comentar se llama Malaciencia, pero de malo no tienen nada ni el blog en sí ni la ciencia que disemina por la blogcosa, deshaciendo entuertos la mayoría de las veces cometidos por periodistas con prisa o productores de cine sin presupuesto ni interés por el rigor científico.

    Detrás del blog está Alf, un monstruo, aunque no por la foto que muestra, sino por la cultura científica que atesora y que se ha avenido a compartir con vosotros, amables lectores.

    Haciendo un agradable recorrido por el blog en sí, Observo algo que de nuevo me llama agradablemente la atención, la disposición a tres columnas tan cara por mí. A la derecha están sus recomendados, a la izquierda el resumen de sí mismo que todo blog tiene, y en medio la sabiduría ayudada si es preciso con cálculos matemáticos sencillos. Dicho bloque central suele alimentarse últimamente de la teoría de la relatividad especial de Einstein y las aparentes paradojas qUe genera entre quienes no la entienden, así como de errores cinematográficos en películas de acción con algún componente de ciencia-ficción.

    Precisamente, haciendo cabotaje por la blogroll de Malaciencia uno descubre otra gran afición de Alf, si no la ha descubierto antes en su perfil: la ciencia-ficción, en la que se basan muchas de las películas y libros que comenta.

    La Ciencia es una empresa global, en el sentido de que abarca miles de especialidades, y el blog tanto da cuenta de la décima dimensión como aplica el principio de Arquímedes y la físisca elemental de los momentos cinéticos para desmontar la nueva chapuza estadounidense sobre el "Poseídón".

    Así pues, si tu mente es curiosa Y un poco valiente (la valentía justita para darse cuenta de que las "mates" no son monsturos carnívoros), éste es un blog que se debe seguir para comprender cada día un poquito mejor la ciencia.

    Para terminar la sección, muchas gracias a Alf por la completitud con que ha respondido a mis escabrosas preguntas, y a Angainor por recomendármelo.

 

LA ENTREVISTA

 

1.- ¿Cuál crees que es el nivel de la culturilla (general) científica de los siguientes colectivos en España: la población en general, los cinéfilos, la gente de letras, los periodistas, los bloggers?

    Es muy dificil generalizar. En la población general, se incluyen tanto gente de letras como de ciencias (o directamente sin estudios). Pero según mi percepción, haciendo un media, yo diría que:

    Población general: No muy alto.

    Cinéfilos: Bajo (me da la impresión que salvo los "frikis" aficionados a la ciencia ficción, el resto es gente "de letras").

    Gente de letras: Bajísimo. Algunos incluso presumen de ello.

    Periodistas: Bajísimo también.

    Bloggers: Pues depende del blog. Supongo que es justo decir que en media sería bajo, ya que creo que la mayoría de blogs hablan de temas cotidianos, de política, de reflexiones personales… siendo pocos los que tratan temas científicos.

    Pero insisto en que se trata de una media, según mi percepción. Es muy peligroso generalizar.

2.- Desde el punto de vista de la corrección física / científica -dejando aparte si es posible el argumento para dejar sitio a la fantasía-, ¿cuál es para ti la mejor película que conozcas?¿Y la mejor serie de televisión, también en ese mismo sentido?

    Voy a soltar un topicazo, pero creo que la película más rigurosa en ese sentido es 2001: Una Odisea en el Espacio. No es perfecta (la sala centrifugadora del Discovery es demasiado pequeña, por ejemplo), pero es la más correcta.

    En cuanto a series de TV, yo diría que Babylon 5 (que por desgracia, ha sido maltratada en España por las televisiones y la propia distribuidora, siendo poco conocida). Existen varias licencias, necesarias para el argumento (telepatía, seres inmortales de energía, tecnología alienígena tan avanzada que parece mágica), pero el diseño y comportamiento de las estaciones y naves terrestres está muy estudiado. Así, la gravedad se genera mediante rotación (la propia estación que da nombre a la serie es un enorme cilindro que da vueltas), el diseño de las naves no sigue líneas aerodinámicas, y su comportamiento en el espacio es muy real (no se mueven como un avión). En ese sentido me han hablado muy bien de Firefly (en la que según parece, no hay efectos de sonido en el espacio), pero no la he visto.

3.- ¿Existe miedo a la ciencia?

 

    Yo diría que más que a la ciencia, lo que hay es miedo a la tecnología. Supongo que está muy relacionado con la llamada "brecha digital". En pocos años han aparecido numerosas tecnologías que para una persona de cierta edad, pueden resultar difíciles de asimilar, y que sin embargo niños y adolescentes utilizan con soltura (y muchas veces sin cuidado). Esto ha aumentado el famoso "conflicto generacional", ya que para unos padres, sus hijos se mueven en un mundo incomprensible para ellos, y que perciben como peligroso e innecesario. Frases que empiezan con "En mi época…", "Yo a tu edad…", son muy comunes en las conversaciones entre padres e hijos. Así que se ha demonizado Internet, los móviles, los videojuegos… Pero ya ocurrió lo mismo con los cómics, la tele, el cine, las novelas de aventuras… Ya pasará.

    También he notado una especie de rechazo o incluso desprecio a la ciencia, en determinados círculos. Las matemáticas tienen fama de difíciles e inútiles, y si te gustan, eres un "raro" (a mí siempre me pareció la asignatura más fácil del colegio y del instituto). La gente ve a los científicos como personas que en sus divagaciones han perdido contacto con la realidad, o como arrogantes de mente cerrada que rechazan lo que no pueden entender y desprecian las cosas sencillas de la vida. Basta ver los comentarios de los lectores de cualquier noticia de caracter científico de la versión online del diario 20 minutos, o leer los artículos titulados Invitados de Ciencias y La isla misteriosa de El País Semanal.

    No sé si es causa o consecuencia de lo anterior, pero parece haber un auge del esoterismo. Ahí tenemos el programa Cuarto Milenio, de Iker Jimenez, o el especial de Anthony Blake emitido hace poco, por no habar de los supuestos videntes, tanto los famosillos (Rappel, Aramis Fuster, y demás) como los no tanto pero que se anuncian en TV, periódicos, o incluso repartiendo papelitos en las bocas de metro. Parece mentira que ya comenzado el siglo XXI, en plena era digital, aún persistan estas supercherías, y que en cualquir tipo de publicación aparezca inevitablemente una sección dedicada al horóscopo. En una ocasión me quedé totalmente alucinado cuando en el metro escuché a dos chicas hablar sobre lo que decía el horóscopo de una revista, tomándolo totalmente en serio, y decidiendo qué hacer el fin de semana en función de ello.



4.- ¿Llegó el hombre a la Luna? ¿Se irá a Marte en un tiempo prudencial? ¿Por que florece la incredulidad y la paranoia colectiva acerca de un fenómeno que hace menos de una década aún levantaba pasiones, como es la exploración humana del espacio?

    Supongo que si hay motivos y dinero, se llegará a Marte algún día, pero no en un tiempo prudencial. Por un lado, ahora mismo sería una empresa extremadamente cara, que seguramente no contaría con apoyo popular. Por otro, aunque tenemos tecnología para llegar, se estima que el viaje duraría un mínimo de varios meses (depende de la posición relativa de Marte, ya que se mueve, al igual que nuestro planeta). Un viaje de ida y vuelta con una pequeña estancia incluida, duraría más de un año. Demasiado tiempo para permanecer en condiciones de ingravidez, y podría tener consecuencias nefastas para la salud (descalcificación de huesos, pérdida de masa muscular). Se podría evitar la ingravidez del viaje construyendo una nave que girara sobre sí misma, pero para evitar problemas con la aceleración de Coriolis y la diferencia de fuerza centrífuga percibida entre los pies y la cabeza, las dimensiones de la nave deberían de ser enormes. Además, la gravedad marciana es menos de la mitad de la terrestre, por lo que no es viable una colonia permanente. Y luego tenemos el problema de las provisiones de alimentos, agua y oxígeno para tanto tiempo. Habría
que desarrollar practicamente un ecosistema completo y automantenible. Se han hecho experimentos en ese sentido (como el famoso Biosfera 2), con resultados poco satisfactorios. Creo que aún nos queda mucho para llegar a Marte.

    El hombre llegó a la luna sin duda alguna. La mayor parte de acusaciones de algún trucaje en las fotos, son fácilmente rebatibles con un poco de conocimiento de fotografía, física y sentido común (dediqué un artículo al respecto). Hay testigos, hay pruebas, pero sobre todo ¿cómo puede alguien creer que en plena Guerra Fría, los EEUU pudieran hacer algo así sin que la URSS descubriera el pastel? No entiendo la moda conspiranoica de poner en duda la llegada del hombre a la Luna. Puedo entender cierto rechazo a nuevas misiones tripuladas de exploración, debido al alto coste que conlleva, sin aparentes beneficios inmediatos para la humanidad, cuando tenemos guerras, hambrunas y otros problemas muy graves (aunque conviene recordar una anécdota, no sé si cierta, que dice que en su día le preguntaron a Michael Faraday "todo esto de la electricidad ¿para qué sirve?", a lo que Faraday respondió "¿Para qué sirve un recien nacido?"). Pero no entiendo el negar la Historia. Pienso que aquí en España puede deberse a ese antiamericanismo que ha surgido a raíz de la Guerra de Irak. Y claro, como los EEUU son malos malísimos, belicosos y tontos, pues no pudieron hacer esa hazaña para la humanidad. Pero en los propios EEUU también hay un gran movimiento de "apoloescepticismo", y no sé por qué.

5.- La más avanzada física de la actualidad, ¿es más una cuestión de fe que de ciencia?

    Supongo que te refieres a avances en mecánica cuántica, a la Teoría del Todo, las Supercuerdas, y diversas teorías cosmológicas que nos pueden resultar delirantes. Hay una forma muy sencilla de separar la ciencia de lo que no lo es: toda teoría científica puede ser rebatida. O dicho de forma más radical, una teoría que no pueda rebatirse, no es una teoría científica. Esto parece una contradicción, pero no lo es. La esencia de la ciencia consiste en observar un fenómeno, desarrollar una teoría que lo explique, y diseñar y realizar experimentos para comprobar si lo que predice la teoría corresponde con la realidad.

    Un ejemplo muy famoso es el de la Relatividad General de Einstein. Esta teoría dice (entre otras cosas) que toda masa curva el espacio-tiempo a su alrededor. Así, un rayo de luz que pase cerca de un cuerpo muy masivo, se curvará de forma apreciable. Esto quiere decir que la luz de estrellas distantes se curvará a su paso cerca del Sol, de forma que las veríamos en posiciones distintas si tenemos al Sol delante o si no lo tenemos. En 1919 se produjo un eclipse total de sol, y se midieron con precisión las posiciones de las estrellas situadas a su alrededor. Si dichas posiciones no habían sufrido variación alguna con respecto a las observables de noche (y que figuran en cualquier mapa celeste), la teoría era incorrecta. Pero las posiciones habían sufrido una desviación, y coincidía con la predicha por la Teoría General de la Relatividad.

    Lo curioso de la ciencia es que una teoría nunca puede ser definitivamente demostrada. Puede "reforzarse" a medida que nuevos experimentos la corroboran. Pero basta uno sólo que no concuerde, para demostrar que la teoría no es válida. Si es posible pensar en un experimento que pueda rebatir o corroborar la teoría, aunque aún no dispongamos de la tecnología necesaria para llevarlo a la práctica, estamos hablando de ciencia. Pero antes hay que tener la teoría (lógicamente) y formular predicciones. En el caso de la Teoría del Todo o las Supercuerdas, hay en realidad distintas teorías incompatibles para explicar lo mismo, y que aún se están perfilando. Y precisamente una de las cosas que se buscan es la predicción de fenómenos aún no observados, pero que se puedan reproducir mediante un experimento, para poder comprobar si la realidad concuerda o no con la teoría. Por tanto, por muy raras que nos suenen esas cosas, son ciencia.

6.- ¿Dónde se juega más su futuro como especie -y el del planeta en su conjunto- el ser humano: en microgravedad o en las centrifugadoras de los laboratorios de genética?

    No sabría decir. Uno nunca sabe de dónde puede salir un descubrimiento revolucionario.

7.- No me resisto a aprovecharme de tu amabilidad: ¿el mejor escritor de ciencia-ficción actual? ¿E histórico? Recomiéndanos algunas de sus obras.

    ¿Actual significa vivo? Entonces no puedo mencionar a mi favorito, Isaac Asimov, ni recomendarte su saga de la Fundación o sus novelas de Robots. Así que elegiré a mi segundo favorito: Larry Niven, al que reconozco no haber empezado a leer hasta hace poco. Su novela Mundo Anillo no sólo es recomendable, sino impresindible.

    No me atrevo a elegir a nadie como mejor escritor histórico, ya que no estoy demasiado versado en la materia. Pero sí diré que me encantan las novelas del Capitán Alatriste, de Arturo Perez-Reverte.